SAN LUIS POTOSÍ. — Lo que para muchos sería un chisme de barrio terminó siendo una redada en toda regla: la Guardia Nacional aseguró a 18 sujetos que andaban “haciendo changuitos” con cable de teléfono ajeno en la colonia Himno Nacional, después de que un vecino curioso y fastidiado decidió reportarlos.
Al llegar, los federales se toparon con dos vehículos de carga llenos de cable de cobre y un grupo que juraba que eran “empleados de la compañía telefónica”. El detalle es que ninguno presentó identificación ni acreditó vínculo laboral alguno. Cuando más tarde llegaron trabajadores de la empresa real, la historia de ser “obreros de cobre” se desvaneció como las excusas de quien llega tarde a chambear.
Entre los detenidos hay dos adolescentes, lo que vuelve este capítulo aún más complicado: esos que pensaron que podían hacer su agosto con cable ajeno ahora están a nada de ser protagonistas de su propia crónica judicial.
El resultado fue simple y contundente: los 18 terminaron en manos de la Fiscalía General del Estado, donde tendrán que enfrentar la ley y ver si el “negocio” de caminar con cable ajeno les deja algo más que un regaño.
Y sí, mientras algunos ven el cobre como el metal que brilla, la Guardia Nacional lo ve como prueba material de que no todo lo que reluce es legal.


















