Fotos: especial
Slp.- Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, San Luis Potosí se viste de naranja, morado y muchísimo coraje. No es un día “bonito” ni de celebración: es el día en que el mundo entero recuerda que la violencia contra las mujeres sigue ahí, respirando cerca, y que ya estuvo suave.

En el estado viven casi 1 millón 450 mil de mujeres, y cada una carga sus propias historias, miedos, esperanzas y ganas de vivir su vida sin que nadie las lastime.

Las cifras hablan clarito: en SLP, 4 de cada 10 mujeres han vivido violencia de pareja, y más del 21% la sufrió solo en el último año. Y por si fuera poco, el 9.5% fue violentada por alguien de su familia. O sea, ni la casa -que debería ser refugio- está siendo segura para muchas. Estos números no están para decorar informes; están para sacudirnos y exigir que las cosas cambien ya.

Hoy las mujeres salen a las calles porque ya no quieren guardar silencio, porque quieren instituciones que sí funcionen, leyes que se cumplan y autoridades que respondan más rápido que un “vuelva mañana”.
El 25N no es moda ni tendencia: es un grito colectivo que dice “ya no más”, “aquí estamos” y “sí, queremos vivir”.

Y mientras las marchas avanzan, queda claro algo más: esta lucha no es de un solo día, ni solo de mujeres. Es de todos. Porque cada cifra tiene rostro, cada historia duele, y cada mujer merece caminar tranquila, de día, de noche y en su propia casa.















