Staff/ El Mañana
El modelo federal de IMSS-Bienestar volvió a quedar bajo cuestionamiento en San Luis Potosí luego de que representantes del sector médico advirtieron sobre una creciente crisis de desabasto que afecta principalmente a pacientes con enfermedades crónicas y tratamientos oncológicos.
El presidente del Clúster de Turismo Médico y Salud, Manuel Alejandro Galván Arroyo, señaló que la falta de analgésicos y medicamentos especializados ha obligado a cientos de personas a buscar atención en farmacias y hospitales privados, donde los costos se han incrementado hasta en 300 por ciento desde 2018.
Indicó que para muchas familias que sobreviven con salarios mínimos, adquirir tratamientos fuera de las instituciones públicas representa prácticamente una sentencia económica. La situación, dijo, contradice el discurso oficial que presume un sistema de salud gratuito, mientras en la práctica los pacientes deben pagar de su bolsillo medicamentos que el Estado tendría que garantizar.
A este panorama se suma la presión internacional derivada del aumento en aranceles e hidrocarburos, factores que podrían encarecer todavía más los fármacos y agravar el problema de abasto.
Porque mientras desde el Gobierno Federal se sigue vendiendo el discurso de un sistema de salud “de primer mundo”, en las ventanillas de hospitales y clínicas la respuesta más frecuente continúa siendo la misma: “no hay medicamento”.
















