Agencia Reforma
Monterrey, NL 10 junio 2026.- Poco a poco, Monterrey se encamina a tener una universidad pontificia, es decir, avalada por el Vaticano.
En octubre pasado, el Instituto de Filosofía Joseph Ratzinger- Benedicto XVI (Ifrabe) -iniciativa del Arzobispo Rogelio Cabrera López dentro de la Universidad de la Arquidiócesis de Monterrey- obtuvo su afiliación a la Facultad Eclesiástica de Filosofía de la Universidad de Navarra, erigida por la Santa Sede.
Ya con este vínculo, a partir de agosto los laicos podrán cursar la licenciatura en filosofía, el mismo programa que toman los seminaristas en su preparación, con dos reconocimientos: el de la Universidad de la Arquidiócesis, avalado por la SEP, y el de la Universidad de Navarra.
“Son los estudios de filosofía que llevan los seminaristas, pero ahora para quien guste estudiar filosofía”, invitó el Padre Francisco Javier Cantú Garza, director del Ifrabe desde sus inicios, hace tres años. “No tienen que ser seminaristas ni religiosos.
Se abre a quien desee tener una formación filosófica”.
El programa tendrá una duración de tres años y, en un primer momento, será presencial en el Seminario ubicado en el municipio de Juárez.
“Para lograr que la Universidad sea pontificia se necesitan facultades pontificias”, comentó el Padre Cantú Garza, doctor en Teología por la Universidad de Navarra.
“Ahorita dependemos del reconocimiento pontificio de Navarra. El proyecto, a varios años, será que lleguemos a ser una facultad independiente, autónoma, pontificia”.
En México sólo hay una universidad pontificia: la erigida en la Ciudad de México.
El primer paso hacia ese objetivo se dio hace cinco años con la creación, también dentro de la Universidad de la Arquidiócesis, de la Escuela de Teología Papa Francisco y con su afiliación a la Facultad de Teología del Norte de España, en Burgos.
DIÁLOGO CON LA RAZÓN
La nueva licenciatura en filosofía de la Arquidiócesis no busca competir con las instituciones educativas de la ciudad consolidadas en este campo.
“La formación que recibimos los sacerdotes (en filosofía y teología) no es una riqueza excluyente, sino que queremos abrirla a quien guste acceder”, dijo el Padre Cantú Garza.
El Ifrabe lleva el nombre de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI para reflejar la dualidad entre fe y razón, que tiene en Ratzinger a un importante impulsor dentro del humanismo cristiano.
“Al ser un Instituto de Filosofía, el método es desde la razón, no desde la revelación, como lo hace la teología, pero con apertura y diálogo con la fe”, explicó Cantú Garza.
Y en tiempos en los que la polarización fragmenta a la sociedad, este diálogo puede aportar equilibrio.
“Como seres humanos, un riesgo es polarizarnos”, comentó el sacerdote. “Me parece que el fanatismo tiene que ver con eso: te enfocas demasiado en un solo aspecto.
“Y un equilibrio tiene que ver con la apertura, con el diálogo, con la reflexión. Ahí radica la importancia de una razón, con su método, con su estudio, con su propia autonomía, pero abierta al diálogo, a la fe, para, al final, lograr que la vida humana sea lo más íntegra posible, lo más plena posible”.
Como parte de sus actividades, el Instituto de Filosofía Joseph Ratzinger-Benedicto XVI ofreció la semana pasada la conferencia del presbítero y doctor Jorge Martín Montoya Camacho, profesor de la Universidad de Navarra: “¿Puede hablarse de una razón que cuida? Vulnerabilidad, fe y sentido de la vida”.
Para información sobre la nueva licenciatura en filosofía, puede llamarse a la Universidad de la Arquidiócesis al 81 1160 1390 o consultar el sitio uniam.edu.mx.

















