Staff/ El Mañana
San Luis Potosí.— El arte potosino está de luto. La sensibilidad, el talento y la visión de Gilberto Vázquez, pintor originario de Matehuala, quedarán para siempre en la memoria cultural de San Luis Potosí. Su fallecimiento representa una pérdida irreparable, aunque su obra, cargada de simbolismo y creatividad, seguirá viva en cada lienzo.
Desde muy joven, Vázquez se dejó cautivar por el poder de la pintura. Formado en el Instituto Potosino de Bellas Artes (IPBA) bajo la guía del maestro Raúl Gamboa, desarrolló un estilo personal que fusiona lo subjetivo con lo figurativo, llevando al espectador a un viaje de emociones y reflexiones.
A lo largo de su trayectoria, participó en numerosas exposiciones colectivas e individuales en distintas partes del país, consolidándose como uno de los artistas más influyentes de su generación. Su obra no solo enriqueció el patrimonio cultural de San Luis Potosí, sino que también inspiró a nuevas generaciones de pintores.
Gilberto Vázquez entendía el arte como una forma de vida, como un puente entre lo íntimo y lo universal. Cada trazo suyo hablaba de un compromiso profundo con la expresión del alma y con la búsqueda de belleza en lo cotidiano.
Hoy, San Luis Potosí lo despide con gratitud y admiración, recordando que, aunque el artista partió, su legado seguirá iluminando galerías, talleres y corazones.
Descansa en paz, maestro Gilberto Vázquez.















