- El “Impuesto a lo Dulce” IEPS subiría hasta un 87%, haciendo incosteables tus botanas y bebidas favoritas.
Staff/El Mañana
La “cuesta de enero” de 2026 no será como ninguna otra. El Paquete Económico trae consigo un incremento brutal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que, en el caso de las bebidas y alimentos saborizados, se disparará hasta un 87%, y ya está sembrando el pánico y el desempleo en lugares como San Luis Potosí.
El impacto no es solo una teoría: ya es una realidad bien amarga. En la Zona Media del estado, el microempresario Jorge Suárez Plague denunció el cierre definitivo de su changarro de golosinas congeladas en Rioverde y Ciudad Fernández. Esta movida dejó a diez familias en la calle, probando que la nueva disposición fiscal, enfocada en los productos con más azúcar, vuelve incosteable el negocio para el consumidor promedio.
Para que nos quede más claro el golpe al bolsillo, el empresario ejemplificó cómo un producto que hoy se vende en $15 pesos, con el nuevo impuesto alcanzaría fácilmente los $25 pesos a partir de enero. ¡Un aumento que le sube el precio en 10 pesotes!
Pero la cosa no para ahí. El aumento del IEPS viene con todo, afectando una lista larga de antojos y vicios que forman parte del consumo diario. ¿Fan del refresco de cola? Uno de 600 mililitros que hoy te cuesta entre $20 y $23 pesos, podría llegar hasta los $32 pesos. Si le das al tabaco, una cajetilla de $70 pesos saltarían a $110. Y si te ibas de fiesta, una “caguama” que encuentras en $49 pesos te costará de $70 a $75.
La realidad es que, además de bebidas y alimentos saborizados, la gasolina y otras bebidas alcohólicas también se unen a esta escalada de precios. La advertencia es clara: prepárense para una de las “cuestas de enero” más empinadas de la historia reciente, donde el consumo masivo recibirá un gancho directo al hígado de su poder adquisitivo.

















