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-La escultura fue localizada en la antigua ciudad de Tamohi, en el municipio de Tamuín.
Staff / El Mañana
La escultura conocida como Adolescente Huasteco fue localizada en 1958 durante trabajos de exploración arqueológica en la antigua ciudad de Tamohi, en el municipio de Tamuín. El hallazgo se realizó en la parte superior de un basamento de dos cuerpos conocido como la Estructura Oeste y estuvo a cargo del arqueólogo Joaquín Meade, figura clave en el estudio de la cultura huasteca.
Tallada en piedra arenisca y con una altura de 145 centímetros, la pieza representa a un joven masculino erguido y desnudo, condición asociada a las deidades huastecas.

Presenta deformación craneana, dientes superiores limados y grandes perforaciones en los lóbulos de las orejas para portar orejeras, además de evidencias de un tabique nasal perforado para el uso de nariguera. La mano derecha aparece cerrada sobre el pecho formando un hueco tubular, lo que ha llevado a especialistas a interpretar su función como portaestandarte.
En la parte posterior, sostenido por una banda, el personaje carga a una figura más pequeña, posiblemente un infante, que también muestra deformación craneana y orejeras, con el rostro dirigido hacia lo alto. Destacan los diseños tallados en la mitad del cuerpo, interpretados como tatuajes o pintura corporal de profundo simbolismo, donde se observan mazorcas de maíz, cuentas de piedra verde, la serpiente de agua y signos relacionados con el culto a Ehécatl-Quetzalcóatl.
Algunos investigadores consideran que la escultura representa a Quetzalcóatl cargando al Sol, mientras que otros la identifican como Cipak, el joven dios del maíz. Actualmente, el Adolescente Huasteco se exhibe en el Museo Nacional de Antropología, como una de las piezas más representativas del legado cultural de la Huasteca.
















