Encharcamientos y caos vial y drenajes “modo fuente” exhiben fallas en servicios mientras el alcalde viaja.
Staff/ El Mañana
Bastaron unos minutos de lluvia para que San Luis Potosí volviera a hacer lo suyo: inundarse… y exhibirse. Calles anegadas, drenajes colapsados y tráfico detenido marcaron la jornada, mientras la autoridad municipal parecía estar en modo avión.

La administración encabezada por Enrique Galindo Ceballos volvió a quedar a deber en prevención y reacción de Protección Civil municipal, Tránsito, Seguridad Pública e Interapas… presentes, pero en el discurso.
La escena fue la de siempre: pasos a desnivel convertidos en albercas, vialidades saturadas y ciudadanos resolviendo como podían. Todo, con apenas la “primera llamada” de la temporada de lluvias.
Mientras tanto, el edil venía de gira por la Huasteca, en actividades que —dicen— son institucionales, pero que ya suenan a campaña adelantada.
Y en la capital, el guión no cambia: baches, drenajes olvidados y una ciudad que colapsa al primer aguacero.
En la delegación de Bocas, incluso desde el domingo se reportaron afectaciones por lluvia y granizo, sin presencia directa del alcalde.

















