Rioverde.- Lo que vendieron como una obra histórica para el deporte local hoy está más cerca del abandono que del alto rendimiento. La alberca del Complejo Ferrocarrilero, valuada en 13.4 millones de pesos, presenta fallas estructurales, filtraciones y un fuerte olor a opacidad en su construcción.
Apenas medio año después de su estreno, la infraestructura permanece inoperante, mientras crecen las dudas sobre cómo se ejecutó el proyecto y en qué se gastó realmente el dinero público.
Supervisiones preliminares detectaron asentamientos diferenciales y filtraciones, lo que compromete la estabilidad de muros y losas. En palabras simples: la alberca no solo pierde agua… también pierde confianza.
El problema se agrava porque, según los señalamientos, la obra se habría ejecutado sin proyecto técnico formal, omitiendo estudios básicos como mecánica de suelos y memorias de cálculo estructural.
El proyecto fue adjudicado por 13 millones 400 mil pesos, pero cuando ciudadanos solicitaron información, el Ayuntamiento respondió de forma irregular, lo que provocó que la CEGAIP revocara la contestación mediante el Recurso de Revisión 989/2025-3.
Hoy el gobierno municipal está en incumplimiento y enfrenta un ultimátum de cinco días para entregar el expediente completo. Si no lo hace, podría recibir una multa de hasta 173 mil 760 pesos.
Mientras se cruzan oficios y amenazas legales, la alberca sigue cerrada y los deportistas locales permanecen sin acceso a la infraestructura, en medio de señalamientos por posible daño patrimonial y negligencia técnica.
Una obra que prometía formar atletas hoy forma dudas… y un nuevo capítulo en la discusión sobre cómo se construyen, y se supervisan, los proyectos públicos.

















