Staff/ El Mañana
El alcalde de Ciudad Valles, David Medina Salazar, continúa bajo presión mediática y social tras el caso de la muerte de un perro negro a manos de elementos de Protección Civil, un hecho que ha detonado una fuerte ola de críticas en redes sociales.
La controversia no solo se mantiene por el operativo en el que el animal fue abatido, sino por las declaraciones del edil, quien atribuyó la responsabilidad al dueño del perro y justificó la actuación de los elementos al señalar que “era la vida de los niños o del perro”. Estas expresiones fueron interpretadas por la ciudadanía como una postura que evade la responsabilidad institucional y minimiza la necesidad de protocolos adecuados.
Diversos sectores han cuestionado que, en lugar de anunciar el fortalecimiento de la capacitación del personal o la revisión de procedimientos para el manejo de animales en situaciones de riesgo, el alcalde optó por respaldar el actuar de la corporación, lo que ha intensificado el descontento social.
Colectivos animalistas y ciudadanos han exigido una investigación transparente, así como la implementación de lineamientos claros para evitar que se repitan este tipo de hechos.
También han insistido en la importancia de priorizar estrategias de contención no letales y el bienestar animal.
A varios días del incidente, el tema se mantiene vigente en plataformas digitales, donde continúan los señalamientos y llamados a la rendición de cuentas. La presión sobre la autoridad municipal no cede, en un escenario donde la opinión pública exige respuestas más contundentes y acciones preventivas.

















