STAFF/ EL MAÑANA
AL ALCALDE VIAJERO LE CHOCÓ EL SARCASMO… Y CLAUSURÓ LA PIZZA 🍕🚫
Por si te quedaba duda de que “si te choca, te checa”, el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, demostró que no aguanta ni una mordidita de sarcasmo.
Este sábado 26 de julio, la sucursal de Domino’s Pizza en la zona poniente de la ciudad amaneció clausurada por el Ayuntamiento capitalino, apenas unas horas después de que apareció una manta colgada en el desnivel de avenida Muñoz donde, con humor negro, la cadena de pizzas hizo una “amable observación” sobre el viacrucis que representan los baches para sus repartidores motorizados. Porque claro, cuando no puedes tapar los baches… tapas las bocas.
La imagen del anuncio no necesitaba muchas palabras: un repartidor luchando contra cráteres lunares en lugar de calles, acompañado del mensaje burlón que aludía directamente al abandono vial de la ciudad. Fue tanto el ardor que provocó, que las autoridades municipales no aguantaron ni un round y mandaron a cerrar la sucursal, supuestamente por “no tener licencia de funcionamiento”. Vaya, qué casualidad.
Y no fue la única: también clausuraron una Dairy Queen y una tienda Steren, como parte de un operativo de Comercio Municipal para verificar establecimientos sin permisos. Pero claro, el foco fue Domino’s, porque si haces chiste del alcalde… no cenas.
Aunque el Ayuntamiento no ha dicho con todas sus letras que la clausura fue por la manta, la coincidencia huele más fuerte que una pizza hawaiana mal guardada. Ciudadanos no tardaron en levantar la ceja, viendo la acción como una clara represalia contra la libre expresión y una forma de decir: aquí se burlan de la administración, pero no se ríen gratis.

El drama de los baches: una herida abierta en el pavimento
Y no es para menos. En San Luis Potosí, los baches no son un problema reciente ni menor. Son parte del paisaje urbano, como los semáforos fundidos o los parquímetros descompuestos. Vecinos de colonias como Progreso, Satélite, Morales y hasta del centro histórico llevan años denunciando el abandono de las calles, donde más que conducir, se navega.
Las lluvias solo agravan lo que ya era un desastre. Calles con parches mal hechos, avenidas con cráteres que se tragan llantas, y vialidades donde más vale manejar con fe que con frenos. Todo eso mientras el gobierno presume en redes sociales el “gran avance” del reencarpetamiento… pero no dice en qué planeta.
En lugar de invertir en rehabilitar a fondo la infraestructura vial, el Ayuntamiento ha apostado por el maquillaje urbano: pintura sobre baches, promesas en conferencias y, ahora, una ofensiva contra quien se atreva a burlarse de la situación.
Entre viajes y baches
Lo más irónico es que mientras las calles se caen a pedazos, el alcalde Galindo no se detiene… pero en su agenda internacional. Apenas hace unos días presumía su gira por Europa para promover la “proyección global” de San Luis. Pero mientras él pasea, los potosinos esquivan pozos.
Y cuando una empresa como Domino’s —que depende de las calles para entregar su producto— se atreve a usar esa realidad en su publicidad, la respuesta no fue tapar los baches… fue tapar la boca. Literal.
Por ahora, los baches siguen. El sarcasmo se castiga. Y la pizza… bueno, esa tendrá que esperar a que no se cruce con el ego de un político.

















