Staff/ El Mañana
A pocas semanas del inicio de la temporada vacacional de Semana Santa, el alcalde de Tanlajás, Humberto Lucero Magaña, ha optado por victimizarse ante el deterioro de las carreteras de acceso al municipio, una situación que pone en riesgo la llegada de turistas y la derrama económica en una de las temporadas más importantes del año.
El propio edil reconoció que los tramos Tanlajás–Aguadionda y Tanlajás–San Antonio presentan daños severos, al grado de calificarlos como “devastados”. Sin embargo, en lugar de anunciar un plan concreto de rehabilitación, el alcalde se limitó a señalar que el Ayuntamiento “no puede con todo”, deslindándose de una responsabilidad que impacta directamente en el desarrollo del municipio.
Mientras el presidente municipal estima que podrían arribar entre cinco mil y siete mil visitantes durante el periodo vacacional, también admite que las condiciones de las vías complican seriamente el acceso a la región, lo que evidencia la falta de acciones preventivas para mejorar la infraestructura antes de una temporada clave para el turismo.
La postura del edil ha generado críticas entre habitantes del municipio, quienes consideran que en lugar de gestionar soluciones o destinar recursos al mantenimiento de caminos, el alcalde ha optado por justificar públicamente el problema.
De acuerdo con datos presupuestales, el Ayuntamiento de Tanlajás recibió durante el último trimestre de 2025 cerca de 10 millones de pesos en participaciones federales y estatales. Mientras tanto, los accesos al municipio continúan deteriorándose y el turismo enfrenta el riesgo de verse afectado por la falta de acciones claras.














