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Staff / El Mañana
El Teatro de la Ciudad del Parque Tangamanga I se convirtió en una auténtica fiesta musical donde el intérprete pobló de nostalgia y energía el escenario potosino.
El pasado fin de semana, San Luis Potosí vivió una de esas noches que se quedan grabadas en la memoria de los fans, y no precisamente por el agua que amenazaba con arruinar la fiesta, sino por la entrega total de un veterano de los escenarios. Aleks Syntek llegó dispuesto a todo para celebrar sus 35 años de trayectoria artística, demostrando que cuando hay talento de por medio, ni las tormentas más necias logran apagar el show.
Desde muy temprano, los seguidores más fieles se dieron cita en el Parque Tangamanga I con impermeables y sombrillas listas, esperando el momento en que las luces se apagaran. Y es que el ambiente ya venía calentito con la expectativa de ver al intérprete de grandes temas que marcaron toda una época en la música pop mexicana de los noventa y dos mil.
Cuando el reloj marcó la hora señalada, el famoso cantautor saltó a la tarima desatando la locura colectiva. El público no tardó ni un segundo en unirse a una sola voz para corear himnos generacionales como Duele el amor, Intocable y la inolvidable Sexo, pudor y lágrimas. La energía se desbordó por cada rincón del recinto, convirtiendo las gradas y la zona general en una pista de baile masiva.
Pero la gran estrella de la noche no solo fue la música, sino el clima que parecía jugarle una mala pasada al artista. Tras los primeros acordes, el dios Tláloc decidió dar tregua y la lluvia paró por completo, permitiendo que la velada fluyera sin contratiempos bajo un cielo despejado que aplaudía el romanticismo y el ritmo del festejo.
Lejos de quedarse callado ante las cámaras y los micrófonos, Syntek aprovechó el calor del público para soltar uno que otro dardo contra la polémica de la farándula. Entre broma y broma, mandó a volar los escándalos mediáticos y los programas de espectáculos que buscan el chismesazo fácil, invitando a todos los presentes a sintonizar la buena música en lugar de hacerle caso a las críticas de la televisión.
El momento cúspide de la noche llegó cuando el artista decidió bajar las barreras y consentir a sus más fervientes admiradores. Seis suertudas y suertudos subieron al escenario para cantar codo a codo con él el éxito Te soñé, en una escena llena de romanticismo, cercanía y mucha complicidad que hizo suspirar a más de uno entre la multitud.
Para cerrar con broche de oro esta celebración de casi cuatro décadas de trayectoria, el cantante reveló que su aventura potosina no terminaba ahí, pues tenía planeado lanzarse a turistear y disfrutar de las maravillas de la Huasteca Potosina este domingo, llevándose el cariño incondicional de su gente y dejando claro que sigue vigente.

















