-Siniestros en Cerritos y Cedral activan las alarmas
Staff/El Mañana
La región del Altiplano potosino se encuentra actualmente bajo una presión ambiental sin precedentes, con el municipio de Guadalcázar posicionado como el epicentro de una lucha frontal contra el fuego. La localidad de San Carlos se ha convertido en el punto de mayor resistencia, donde las ráfagas de viento y el terreno escarpado complican las maniobras de las brigadas. Este escenario no es un evento aislado, sino que forma parte de una racha de siniestros que ha mantenido en vilo a la zona norte del estado, exigiendo un despliegue masivo de elementos de la Sedena, Protección Civil y la Conafor, quienes trabajan hombro con hombro con grupos de voluntarios locales que conocen cada palmo de la sierra.

Mientras el combate sigue activo en Guadalcázar y en Estación Montaña, en el municipio de Cerritos, otras zonas del Altiplano como Cedral también han reportado emergencias críticas. En la colonia Josefa Ortiz de Domínguez, una quema de parcela que se salió de control consumió rápidamente 15,000 metros cuadrados, recordándonos que un pequeño descuido puede derivar en una catástrofe mayor. Por otro lado, la única nota de alivio proviene de Mexquitic de Carmona, donde el incendio en el cerro de Damián Carmona ya fue declarado como controlado. Esta victoria parcial permite que los recursos operativos se concentren en los focos rojos del Altiplano, donde la vigilancia es permanente para evitar que las brasas se reaviven por las altas temperaturas que azotan a la entidad potosina.














