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Staff / El Mañana
Mandos de seguridad detectaron que redes criminales utilizan a niños y adolescentes para comercializar estupefacientes en la zona comercial.
Las operaciones de vigilancia implementadas en los puntos económicos de mayor concentración urbana han encendido las alarmas institucionales tras confirmarse una peligrosa modalidad de operación delictiva. Las indagatorias de campo apuntan a que las células del narcotráfico buscan sistemáticamente a menores de edad para emplearlos como distribuidores de sustancias ilícitas bajo perfil discreto.
El epicentro de esta red de captación se localiza en las inmediaciones del sector comercial más grande de la capital, donde la alta afluencia de compradores y comerciantes facilita el trasiego hormiga de narcóticos. Según los reportes de inteligencia recopilados por las corporaciones estatales, los operadores criminales aprovechan la vulnerabilidad juvenil para incorporarlos a sus cadenas de narcomenudeo.
La estrategia de los grupos delictivos consiste en utilizar a adolescentes para burlar los filtros de vigilancia preventiva, operando entre los pasillos de bodegas y locales de abasto popular. Esta modalidad busca evadir la acción de la justicia, ya que los menores suelen despertar menores sospechas ante los rondines policiales habituales en la zona.
Ante este panorama de riesgo social, las corporaciones de seguridad han intensificado los patrullajes tácticos a pie y en unidades móviles dentro del perímetro comercial. El despliegue busca inhibir la presencia de distribuidores y cortar los canales de comunicación entre los mandos criminales y las redes de halconeo integradas por jóvenes.
Especialistas en prevención social del delito advierten que este fenómeno refleja la necesidad urgente de blindar los entornos escolares y familiares colindantes con la central de abastos. Las mesas de coordinación interinstitucional evalúan esquemas de proximidad ciudadana para detectar de manera oportuna casos de deserción escolar vinculados a estas redes de captación.
Las autoridades hicieron un llamado enérgico a los comerciantes y padres de familia para reportar cualquier conducta atípica o la presencia de personas ajenas que intenten involucrar a menores en actividades de comercio ilegal. Las líneas de denuncia anónima permanecen abiertas para recibir indicios que permitan desarticular por completo estas células operativas.
Las investigaciones ministeriales continúan abiertas para fincar responsabilidades directas contra los reclutadores identificados en la zona, mientras los operativos de disuasión se mantendrán de manera indefinida en los turnos de mayor actividad comercial.


















