- Impulsan la participación activa de menores.
Staff/El Mañana
El Ayuntamiento de Guadalcázar asegura trabajar “paso a paso” en el alumbrado público, aunque para los habitantes de Noria de las Flores el paso parece haberse detenido hace más de un año. Mientras la administración presume con orgullo focos nuevos en San Antonio de Trojes y la carretera 57, en otros rincones del municipio la oscuridad es la única política pública constante.
La lista de espera crece tan rápido como el deterioro de los caminos. Los vecinos de Los Amoles y El Refugio siguen acumulando polvo en sus solicitudes, mientras el vado de “La Negrita” compite por ser la infraestructura más peligrosa del estado. Al parecer, la estrategia es esperar a que la gravedad resuelva los problemas, o bien, que el milagro de la iluminación llegue por voluntad divina antes que por gestión municipal.
Para las autoridades, el mantenimiento es una cuestión de “programación gradual”, pero para quienes transitan esquivando baches y sombras, la prioridad parece ser una idea bastante abstracta. La gestión local brilla, pero lamentablemente solo en sus comunicados de prensa.
”Llevamos más de un año reportando farolas apagadas sin respuesta. Urge reparar el vado de ‘La Negrita’; es un peligro inminente antes de que ocurra un accidente”. comentaron en redes sociales.

















