Parejas privadas de la libertad celebraron su matrimonio en el penal de La Pila durante este San Valentín. Dentro del Centro Penitenciario de La Pila, 35 parejas se dieron el “sí acepto” en una ceremonia cargada de nervios, abrazos y segundas oportunidades. Por unas horas, los barrotes pasaron a segundo plano. Hubo vestidos sencillos, familias emocionadas y promesas que nacen en un lugar duro, pero con el mismo peso que cualquier boda afuera.
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