El Separador
La ceniza es el resultado del trabajo intenso entre la flama y la materia.
La poesía, la evidencia de la vida.
El arcoiris el hijo que nace cuando el cielo y el sol hacen el amor.
La urgencia por acortar tiempos y presupuestos deja al ejercicio creativo en manos de los Citripios -¿conocerá la IA el término?- y deteriora, en consecuencia, la imaginación atrofiando los talentos; se lo digo con conocimiento de causa.
En las cintas de ciencia ficción 2001 Odisea en el espacio de Kubrick o Blade Runner de Riddley Scott, el desarrollo tecnológico culminó en la decadencia humana, mostrando un futuro en que la ambición rapaz y el progreso hicieron del respeto ecológico y social algo muy escaso: las máquinas le juegan en contra a los humanos mientras emoción, niñez y esperanza son parte de la obsolescencia.
Entregas como Amelie o Flow, -de trazo artesanal que nos recuerda las caricaturas infantiles- en la premisa, antes que en la perfección tecnológica, descansan su ingrediente principal: los malos solo son torpes y los niños, los más inteligentes de la historia.
Arco (2025) fue premiada y mejor recibida por la gente de a pie que, por la edad, profetizamos un futuro desmadrado tecnológicamente; y encontremos en la curiosidad ese lugar donde los tuyos, los míos y los nuestros convivan con todo y sus aparatejos; donde las herramientas en pro de la pereza sean solo herramientas y la inteligencia sea natural.
Por ello insisto en escribir -aunque me tarde un poquito y me cueste otro tanto-, con el Cyrano de Berjerac contemporáneo guardado en el cajón; primero, porque no me gusta pasar desapercibido y segundo, por la creencia en que la escritura y otras artes no se tocan con Chatgpt. Pensar, hablar, escribir desde la imperfección, sostengo, es mi mayor acto de sinceridad.
Arco fue una recomendación de mi hija con un “todo lo que tocan los franceses es increíble”. Le aclaré que no todo; pero coincidimos en que al menos en el cine y la literatura los enfants de la patrie históricamente son superiores.
Bravo por Ugo Bienvenu quien reivindica, con la ayuda de Natalie Portman la imaginación y los cuentos que leíamos de pequeños; cuando todos teníamos el mismo deseo.
¿Si los arcoiris fueran gente del futuro que viajara en el tiempo, qué les preguntaríamos?















