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Staff / El Mañana
El cantautor guatemalteco se lució gacho en las calles chilangas y le soltó tremendo vehículo nuevo al taxista que le dio vida a su rolita más icónica.
La banda de la farándula se quedó con el ojo cuadrado luego de enterarse del tremendo detalle que se aventó Ricardo Arjona en pleno corazón de la Ciudad de México. El músico no se tocó el corazón y decidió premiar la fidelidad de Poncho, aquel legendario chafirete que hace más de veinte años lo trepó a su unidad y, sin querer queriendo, le inspiró la letra del exitazo musical “Historia de taxi”. El reencuentro entre ambos personajes fue un auténtico torbellino de emociones que dejó a todos con la boca abierta.
El plan estuvo urdido con maña y mucho cariño por parte del intérprete, quien citó a su compadre con cualquier pretexto para darle la sorpresa de su vida. Cuando Poncho llegó al lugar acordado, creyendo que iba a una simple plática de viejos amigos, se topó con un escenario digno de película. Entre risas cómplices y recordando los tiempos en que rodaban las calles chilangas a bordo de un clásico taxi amarillo, el ambiente se puso bien sabroso y cargado de nostalgia pura.
Sin previo aviso, el famoso baladista le indicó a su camarada que volteara hacia el horizonte, donde un flamante vehículo nuevecito de paquete brillaba bajo el sol. La cara de Poncho fue todo un poema: entre la incredulidad y las lágrimas contenidas, no cabía de la emoción al enterarse de que aquella nave era suya de pepa. Arjona le recalcó que el obsequio era un reconocimiento a su hermandad, a las doce giras internacionales que se aventaron juntos trabajando codo a codo y a los años de aguante incondicional.
Este apapacho millonario revivió los mejores años de la música noventera y demostró que las leyendas de los escenarios también tienen su corazoncito. Lejos de los lujos y las excentricidades de Hollywood, el guatemalteco prefirió gastarse una lanita en consentir al hombre que lo ayudó a escribir su propia leyenda urbana y musical. La raza en redes sociales no ha parado de aplaudir el noble gesto, convirtiendo la anécdota en el tema de conversación obligado de todos los cafés y esquinas del país.
Con esto queda claro que en el mundo del espectáculo todavía hay espacio para la gratitud sincera y la lealtad verdadera. Poncho pasó de cobrar la dejada a subirse a los escenarios internacionales como parte del staff, y ahora se corona como el taxista más afortunado de todo México gracias al gran corazón de su compadre Arjona. ¡Un aplauso de pie para esta dupla que sigue haciendo historia sobre ruedas!

















