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- Autoridades estatales auxilian a familias potosinas.
El cielo rugió con fuerza en el Altiplano potosino. Un fin de semana de intensas tormentas eléctricas y lluvias torrenciales puso a prueba la región, activando un operativo de emergencia permanente por parte de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC). Según el reporte oficial del Gobierno del Estado, el saldo se mantiene bajo control: no hay evacuados ni albergues activos.
Bajo la instrucción directa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la titular de la dependencia, Nadia Ochoa Limón, lidera un monitoreo 24/7 en sintonía con los tres niveles de gobierno. La misión es clara: blindar a las familias potosinas ante los caprichos del clima.
La furia del agua se sintió en siete municipios. En Catorce, la tierra cedió provocando deslaves en caminos y derribando postes de luz; mientras tanto, en Villa de Guadalupe, la corriente de un arroyo sorprendió a cinco automovilistas arrastrando sus vehículos estacionados.
Por si fuera poco, los estanques de Matehuala y Guadalcázar se desbordaron, elevando el agua hasta un metro de altura en zonas habitadas. La respuesta estatal fue inmediata: un batallón de maquinaria pesada ya trabaja a contrarreloj para liberar las carreteras bloqueadas.
El operativo seguirá activo los próximos días; la naturaleza no da tregua, pero las autoridades tampoco.
7 municipios afectados prioritariamente (Catorce, Cedral, Villa de Guadalupe, Matehuala, Charcas, Venado y Guadalcázar).
5 vehículos estacionados que fueron arrastrados por la corriente de un arroyo en la comunidad de San Bartolo (Villa de Guadalupe).
4 comunidades que presentaron deslaves y bloqueos en sus caminos rurales (Real de Maroma, Las Adjuntas, Tahona y Jordán, en el municipio de Catorce).















