Pekín, China, 16 mayo 2026.- En una demostración absoluta de resistencia física y orgullo identitario, cinco corredores indígenas mexicanos hicieron historia este sábado al dominar el podio del 23° Maratón de la Gran Muralla China. El representativo nacional, compuesto por atletas de las comunidades rarámuri y mixteca, cosechó un total de cinco medallas (dos primeros lugares, dos segundos y un tercero) en una de las competencias de aventura más extremas del planeta.
La delegación mexicana desafió con éxito la imponente sección de Huangyaguan, una zona fortificada caracterizada por sus pendientes verticales y un extenuante circuito de 5 mil 164 escalones de piedra, ubicada a unos 130 kilómetros de la capital china.
Victoria absoluta en los 42 y 21 kilómetros
El triunfo más destacado en la categoría reina del maratón (42 kilómetros) fue para Antonio Ramírez Hernández, de 28 años y de origen rarámuri. El corredor de la Sierra Tarahumara se coronó con el primer lugar de la rama varonil, una hazaña que requirió que sustituyera sus tradicionales huaraches de llanta por calzado deportivo especializado para poder encarar los largos tramos de asfalto de la ruta. En la misma distancia, su paisana Sabina Martínez (27 años) aseguró la tercera posición de la rama femenil tras un imponente despliegue de resistencia en las zonas montañosas.
Por su parte, la delegación mixteca firmó un histórico “uno-dos” en el medio maratón (21 kilómetros). Miriam Morales Hernández, de apenas 20 años, conquistó la medalla de oro y estableció un nuevo récord de competencia al cronometrar 1 hora, 38 minutos y 49 segundos, rebajando casi seis minutos la marca anterior. Tras ella, la oaxaqueña Balbina Morales Santiago (32 años) cruzó la meta para quedarse con la presea de plata. La cosecha mexicana la completó el rarámuri Mario Ramírez (35 años), quien se adjudicó el segundo lugar en el medio maratón varonil.
Resistencia cultural contra el asfalto
Para los atletas, esta competencia significó trasladar una herencia ancestral de movilidad a un entorno internacional. Mientras que los escalones y las pendientes de la muralla, que se eleva hasta los 980 metros sobre el nivel del mar en su punto más alto, resultaron familiares para quienes entrenan en las altitudes de Oaxaca y Chihuahua, el verdadero reto técnico fue la dureza del pavimento.
“Nacimos corriendo… Es una herencia que nos han dejado nuestros padres y abuelos”, declaró Antonio Ramírez tras su victoria. Por su parte, Mario Ramírez vinculó el triunfo con sus raíces: “Nuestros ancestros cazaban a pie en la sierra… Así aprendimos a conquistar la montaña y hoy derrotamos a la Gran Muralla”.
El impulso detrás del triunfo
Los cinco atletas forman parte de “México Imparable”, una iniciativa institucional lanzada en agosto de 2025 por la presidenta Claudia Sheinbaum. Dirigido por Mirna de la Cruz, este programa busca proyectar el talento deportivo de los pueblos originarios y abrir canales de desarrollo de alto rendimiento.
Tras concluir la extenuante jornada, los corredores superaron no solo el desgaste físico sino el severo desfase horario de 14 horas para ser recibidos en la Embajada de México en China, donde además de celebrar sus preseas, inauguraron la muestra cultural “México tierra de campeones”.
















