-A esta problemática se suman caminos en mal estado y fallas en el suministro eléctrico.
Staff/ El Mañana
El desabasto de agua en Tanlajás desató una ola de inconformidad ciudadana que colocó al alcalde Humberto Lucero Magaña en el centro de las críticas, ante señalamientos de abandono, promesas incumplidas y deficiencias en los servicios públicos básicos.
Habitantes denunciaron que, a diferencia de otros municipios donde el suministro se mantiene constante, en Tanlajás la escasez es recurrente, obligando a familias a esperar largos periodos para acceder al vital líquido. En redes sociales y espacios comunitarios, las quejas han escalado al grado de cuestionar la capacidad de la administración municipal.
Ciudadanos recordaron que en administraciones anteriores el servicio era más regular, lo que ha incrementado la molestia al percibir un retroceso en la calidad de vida. Además, acusaron que las colonias y comunidades enfrentan abandono, recibiendo únicamente promesas sin soluciones concretas.
El malestar también ha derivado en críticas hacia el contexto político, donde algunos pobladores consideran que las acciones de gobierno se intensifican únicamente en periodos electorales. Incluso, se ha advertido que la falta de atención podría impactar en la confianza ciudadana rumbo a futuros comicios.
A las denuncias se suman testimonios que evidencian carencias estructurales en ejidos, donde adultos mayores enfrentan no solo la falta de agua, sino también caminos en mal estado y fallas en el suministro eléctrico.
La crisis hídrica en Tanlajás pone en evidencia la urgencia de acciones inmediatas para garantizar un servicio básico indispensable y atender una problemática que afecta directamente a la población.

















