Staff/ El Mañana
Con fumigación, brigadas y constante batalla contra el mosquito, personal de Control de Vectores de la Jurisdicción Sanitaria No. V intensificó las jornadas de nebulización en las colonias Esperanza Sur y Esperanza Norte de El Naranjo para frenar el avance del dengue en la Huasteca Potosina.
Las camionetas recorrieron calles y viviendas soltando la ya conocida nube contra el Aedes aegypti, ese diminuto enemigo que aprovecha lluvias, calor y cualquier cacharro con agua para multiplicarse sin permiso.
Autoridades de salud advirtieron que la lucha no termina con la fumigación y lanzaron un llamado directo a la población: “sin criaderos no hay mosquitos”. Por ello insistieron en lavar, tapar, voltear y eliminar recipientes donde pueda acumularse agua, desde cubetas y llantas hasta botellas olvidadas en los patios.
Especialistas señalaron que un simple tinaco destapado puede convertirse en “hotel cinco estrellas” para el mosquito transmisor del dengue, por lo que mantener espacios limpios es clave para evitar contagios.
La Jurisdicción Sanitaria informó que las campañas continuarán en otros municipios y colonias de la Huasteca, buscando cerrar el paso al mosquito antes de que gane terreno durante la temporada de lluvias y altas temperaturas.
Hasta los primeros meses del año se mantenía una baja incidencia. Reportes estatales hablaban de entre 7 y 8 casos confirmados, principalmente en municipios huastecos como Ciudad Valles, Tamuín y Tamasopo.
















