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Estrategia para evitar la llegada de la suplente exhibe posibles irregularidades legales y tensiones políticas en el ayuntamiento.
Staff/ El Mañana
En el ayuntamiento de Santa María del Río, la legalidad parece estar sujeta a interpretación política. La inminente ausencia de la Síndico ha destapado un entramado que, más que administrativo, luce cuidadosamente calculado para evitar la llegada de su suplente.
De acuerdo con versiones internas, la alcaldesa Isis Ayde Díaz Hernández y la Síndico Ana Laura Muñoz Hernández habrían optado por una estrategia poco ortodoxa: no formalizar la licencia que por ley corresponde, con tal de impedir que asuma el cargo la suplente Alethia González Collazo.
El fondo del asunto no es menor. La suplente, electa en las urnas, mantiene una relación tensa con la actual administración, lo que habría convertido su posible llegada en un “riesgo político” que, al parecer, buscan contener… aunque eso implique estirar la ley hasta donde alcance.
La legislación es clara: el cargo no es de libre designación ni de afinidades personales. Sin embargo, en la práctica, el Cabildo parece operar bajo otra lógica, donde las ausencias incómodas se administran y los relevos legales se postergan.
El episodio también revive señalamientos internos sobre presiones y decisiones discrecionales dentro del ayuntamiento, alimentando la percepción de un manejo político que prioriza el control sobre la legalidad.
Y mientras la ley espera turno, la pregunta queda en el aire: ¿se trata de un intento por evitar un conflicto… o de una forma más de ejercer el poder a conveniencia?
















