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Staff / El Mañana
Habitantes de la comunidad Arroyo de los Patos cerraron el paso en el tramo Tamazunchale-Huejutla para exigir la colocación urgente de reductores de velocidad tras el deceso de un motociclista.
La inconformidad social por los constantes percances viales en las obras de ampliación de la carretera federal Tamazunchale-Huejutla detonó en un bloqueo total a la circulación sobre esta vía de comunicación clave para la conectividad entre San Luis Potosí e Hidalgo. Vecinos de la comunidad de Arroyo de los Patos decidieron atravesar troncos, piedras y vehículos sobre la cinta asfáltica para impedir el paso a todo tipo de transporte, luego de que un accidente cobrara la vida de un joven residente de la zona.
El detonante de la manifestación ocurrió cuando un motociclista fue atropellado de forma trágica por un vehículo en los accesos al poblado. De acuerdo con los testimonios de los propios habitantes, el exceso de velocidad con el que transitan camiones de carga pesada y unidades particulares, sumado a la falta de señalamientos de protección en los tramos de modernización, convirtió este punto carretero en un sector de constante peligro para las familias que cruzan a pie o se incorporan en motocicleta.
Encabezados por la representación comunitaria, los manifestantes condicionaron la liberación de la carretera a la presencia de ingenieros y personal operativo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). La demanda principal exige el compromiso firmado para la instalación inmediata de topes y reductores de velocidad en los accesos de la localidad, argumentando que la velocidad inmoderada de los automovilistas pone en riesgo diario a niños y adultos mayores.
El cierre de la vía generó extensas filas de autobuses foráneos, transportistas de carga y automovilistas particulares en ambos sentidos. Mientras que algunos conductores de vehículos ligeros lograron tomar desvíos por brechas de terracería hacia poblados vecinos para salir en El Caparral, la gran mayoría del tráfico pesado permaneció varado durante horas bajo el intenso calor de la Huasteca, a la espera de un acuerdo entre las autoridades federales y la población inconforme.
Representantes comunitarios enfatizaron que las protestas no cesarán hasta que las cuadrillas de la dependencia federal inicien físicamente los trabajos de colado de reductores de velocidad. Señalaron que no permitirán que la obra de modernización avance si no se contemplan esquemas de seguridad vial para los caseríos asentados al borde del camino, pues aseguran que la vida de los pobladores no puede estar subordinada a la prisa de los conductores.

















