- Habitantes exigen reparar vía estatal colapsada.
Staff/El Mañana
A casi un mes del colapso que inhabilitó el tramo hacia Villa de Arista en la Carretera Estatal 12, habitantes de la región continúan utilizando una vía alterna improvisada. Esta situación afecta las actividades cotidianas de trabajadores, docentes y estudiantes que transitan diariamente por la zona.
Según denuncias y reportes públicos de productores, transportistas y habitantes afectados, el problema impacta de manera directa a los sectores productivos locales. La falta de infraestructura adecuada mantiene en incertidumbre a las familias que dependen de esta ruta.
Los agricultores manifestaron encontrarse en una situación crítica ante la proximidad de la temporada de cosechas. Sin una carretera pavimentada, el traslado de productos se vuelve complejo, elevando el riesgo de pérdidas y encareciendo los fletes.
A este panorama se suman los incrementos en insumos como combustibles y fertilizantes. La destrucción de la vialidad principal añade una carga financiera extra para los productores de la región.
Por su parte, los transportistas señalaron en sus testimonios que la brecha habilitada entre el monte representa un peligro constante de accidentes. Además, externaron su preocupación por las condiciones de inseguridad en los caminos rurales.
Las organizaciones civiles y ciudadanos afectados hicieron un llamado para que las dependencias de infraestructura coordinen un plan de contingencia urgente y den prioridad presupuestal a la reconstrucción.
El uso prolongado de la ruta alterna podría derivar en el aislamiento parcial de las comunidades colindantes.
El colapso vial cumple un mes: El tramo hacia Villa de Arista en la Carretera Estatal 12 sigue inhabilitado, obligando al uso de una brecha alterna peligrosa.
El campo sufre pérdidas: La falta de una carretera pavimentada pone en riesgo la temporada de cosechas y encarece los costos para los productores locales.
















