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Ciudad de México 10 julio 2026.- Aunque la historia de Carrie nació hace casi cinco décadas en las páginas del libro de Stephen King, Karla Brañas considera que su vigencia radica en que expone conflictos que siguen presentes en escuelas y hogares, como el bullying, el abuso emocional y la violencia que puede provocar consecuencias devastadoras.
La actriz forma parte de Carrie: El Musical, dirigido por Iván Mendoza Ríos, con temporada desde hoy hasta el 29 de agosto en el Foro Shakespeare, con funciones los sábados al mediodía.
“Lamentablemente son situaciones que todavía suceden en la escuela. La misma obra da al clavo en situaciones que pueden propiciar este tipo de eventos. Por ejemplo, cierta conducta de Carrie es influenciada por el carácter tan rígido de su madre, Margaret.
“Por la misma situación, a veces por falta de guía o de apoyo, los adolescentes llegan a ser de esta manera y no es nada justificable. Eso no debería de pasar y por eso mismo desde el teatro, desde algo tan puro que es un espejo que refleja para llegar a hacer algo de conciencia y un poco de ruido”, dijo Brañas, en entrevista.
La adaptación musical sigue la historia de Carrie White (Edith Gallegos), una joven que enfrenta el rechazo constante de sus compañeros y la represión de Margaret White (Brañas), una madre dominada por el fanatismo religioso.
Entre el aislamiento, las humillaciones y el deseo de ser aceptada, la protagonista descubre un poder extraordinario que emerge cuando la violencia acumulada rebasa cualquier límite.
“Margaret es complicadísima y es bellísima dentro de esa complejidad. Vocalmente tiene un rango muy amplio. No nada más canta bonito las notas, también las interpreta, se mete en el personaje, le grita a la niña y le pide perdón. Todo entonando de la manera más perfecta y precisa posible.
“Ha sido todo un reto, sobre todo en lo vocal, porque es la disciplina en la que he tenido menos tiempo de desarrollo, pero eso no significa que la tenga descuidada, al contrario es en la que ahorita le he estado poniendo más atención”, compartió.
Para Brañas, el montaje trasciende el género de terror porque permite reflexionar sobre las secuelas que dejan el acoso escolar y las dinámicas familiares marcadas por el control, la culpa y la manipulación emocional.
“Las personas no están solas, siempre se puede buscar ayuda. Los mensajes son más claros a primera vista y es importante ser más humanos en general. Todos tenemos situaciones complicadas en la vida, pero no hay que perder la humanidad.
“No porque yo tenga algún tema debo cargarlo y descargarlo con alguien más. Ahí entra la importancia del acompañamiento de los padres aunque no hay un manual para ser padres, eso no existe. Cada hijo es único y tiene otro tipo de necesidades”, reflexionó.
A sus 22 años, la actriz aseguró que el teatro es un espacio para generar conciencia y propiciar conversaciones sobre salud mental, violencia y prevención, especialmente entre los jóvenes y sus familias.















