San Luis Potosí. – A veces la vida se mide en segundos… y en este caso, en un salto. Un joven secuestrado intentó escapar de sus captores lanzándose de un vehículo en movimiento, pero la suerte —o el pavimento— no estuvo de su lado. El intento desesperado terminó en tragedia.
De acuerdo con el reporte oficial, la víctima fue privada de su libertad la noche del jueves y trasladada dentro de un Mazda donde, además de los golpes, soportó el terror de no saber si vería otro amanecer. En un acto de puro instinto, se arrojó al vacío por un barranco, buscando salvar su vida. No lo logró.
La Guardia Civil Estatal confirmó la detención de cuatro menores de edad, quienes confesaron haber participado en el secuestro y admitieron que el joven saltó del coche mientras lo golpeaban. La escena fue tan absurda como trágica: delincuentes adolescentes, un arma de balines y una vida que se apagó intentando escapar.

Una llamada al 911 alertó a las autoridades, que ubicaron el vehículo en Prolongación Salk y Eje 122, mientras paramédicos localizaban al joven gravemente herido al fondo del barranco. Aunque fue trasladado al hospital, horas después se confirmó su fallecimiento.
El caso expone una realidad escalofriante: ni la juventud está exenta del crimen, ni la víctima tuvo una salida. La Fiscalía General del Estado ya tiene bajo resguardo a los cuatro adolescentes, que ahora enfrentarán cargos por secuestro y homicidio.
Y en medio de la tragedia, queda la ironía amarga de la historia: el joven saltó buscando libertad… y cayó directo a los brazos de la muerte.
















