Staff / El Mañana
- Un caballo sin dueño y con muchas ganas de aventura se metió a torear carros en pleno Periférico; choferes tuvieron que frenar en seco para no hacerlo tasajo.
Vaya numerito el que se vivió en el Periférico Norte, justo a la altura del fraccionamiento Piquito de Oro, donde a algún despistado dueño se le escapó su caballo y el animalito decidió que era buena idea salir a dar el rol por los carriles de alta velocidad.
Los automovilistas que pasaban por ahí no sabían si reír o llorar cuando vieron al equino corriendo libre, feliz de la vida y cruzándose como Pedro por su casa en una de las vialidades más rápidas y peligrosas de la ciudad.
El chistecito desató un auténtico caos vial durante varios minutos. Los choferes tuvieron que meter unos frenazos de campeonato y hacer maniobras de película para esquivar al semental, que andaba más norteado que una brújula de madera.
Testigos de la zona criticaron con todo a las autoridades porque brillaron por su ausencia y nadie aparecía para controlar la situación, poniendo en riesgo la vida de los conductores y la del propio animalito, que por poco termina convertido en charreata.
Al ver que patrullas ni sus luces, un grupo de valientes ciudadanos y curiosos que andaban por la zona tuvieron que armarla de vaqueros urbanos.
Entre silbidos, gritos y correteadas, por fin lograron lazar y asegurar al corcel para sacarlo de la pista antes de que causara una tragedia.
Las autoridades nomás salieron al final a pedirle a la gente que amarre bien a sus animales. ¡A buenas horas!

















