La detención de una ex agente municipal por el asesinato de un sonidero reaviva cuestionamientos sobre los controles y la supervisión en la corporación de seguridad.
Staff/ El Mañana
La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí informó la captura de Nohemí Carolina “N”, señalada como probable interviniente en el homicidio de un sonidero ocurrido en octubre de 2021 en la capital potosina.
De acuerdo con las investigaciones, la víctima fue atacada con disparos de arma de fuego en la intersección de avenida José Gálvez y carretera a Rioverde, por dos sujetos que ya fueron detenidos y sentenciados.
Las indagatorias establecen que la imputada habría participado como conductora del vehículo desde el cual se perpetró el ataque, y que al momento de los hechos se desempeñaba como elemento activo de la Policía Municipal.
La detención se llevó a cabo en la colonia Satélite por parte de la Policía de Investigación, en cumplimiento de una orden de aprehensión. Posteriormente, fue trasladada al Centro Estatal de Reinserción Social de La Pila, donde quedó a disposición de la autoridad judicial.
Más allá del caso, el hecho vuelve a poner en el centro del debate los mecanismos de control interno en la corporación municipal.
En la capital potosina, bajo la administración del alcalde Enrique Galindo Ceballos, la participación de una ex elemento en un delito de esta magnitud evidencia fallas en los procesos de selección, supervisión y permanencia dentro de la institución.
Porque cuando quien portaba uniforme termina en una carpeta de investigación, el problema deja de ser individual y apunta a un sistema que no logró detectar ni contener riesgos a tiempo.

















