- Proceso Rubio Reyes tocó su violín casi hasta el último aliento.
XILITLA.– Don Proceso Rubio Reyes, huapanguero de corazón, violinista respetado tocó ayer por última vez al frente de la procesión dedicada a Santa Cecilia en el Día del Músico …horas más tarde falleció.
Su muerte silenció el tradicional domingo de sones y huapango, la fiesta de Santa Cecilia se suspendió y el pueblo y sus calles pasaron de la procesión al luto.
Por la mañana tocó con la misma entrega de siempre, aunque ese último huapango —que nadie imaginó que sería el final— se transformó en un adiós involuntario.
Con su sombrero bien puesto honró a su patrona como lo había hecho por décadas, sin saber que el pueblo entero lo estaba escuchando por última vez.

La noticia de su muerte corrió entre calles empedradas, músicos y vecinos, quienes de inmediato suspendieron el festejo del Día del Músico. La fiesta se detuvo sin cuestionamientos: Xilitla prefirió guardar luto antes que acallar el respeto por un hombre que dio música hasta su último aliento.

En redes sociales, el duelo se volvió colectivo. “Descansa en paz, papá, tu partida nos duele hasta el alma”, escribió su hijo Ramos Félix. “Siempre te vamos a recordar como el buen padre que fuiste.”
“Mi más sentido pésame para la familia huapanguera de Xilitla. Que Dios reciba en su reino a Don Proceso”, expresó Mayva Martinz.
Su amigo Sergio Hernández recordó sus bromas compartidas: “Nos decíamos ‘ora marcianito’… hoy ese saludo se queda en el recuerdo”.
El Ayuntamiento de Xilitla lamentó su partida y reconoció el legado de un músico que, con cada arco sobre las cuerdas, tejió identidad y comunidad.
Hoy el violín de Don Proceso calla, pero su eco queda vivo. Xilitla no solo llora su muerte: agradece la música, la humildad y el corazón huapanguero que regaló hasta el último día.
















