- Campesinos y ganaderos potosinos rechazan la reforma a la Ley de Aguas Nacionales que los ‘haría a un lado’
SAN LUIS POTOSÍ.– El campo potosino no se queda callado. Los productores y ganaderos potosinos encendieron la alerta y aseguran que la reforma a la Ley de Aguas Nacionales los está dejando sin voz, sin voto y sin agua.
El vocero del movimiento, Mauricio López Vega, fue claro: “Esta iniciativa ahorca al campo mexicano, nos criminaliza por producir alimentos y nos excluye de las decisiones sobre el agua”.
Y no es exageración. En las zonas agrícolas, los producrtores trabajan con un promedio de 6 mil metros cúbicos por hectárea al año, pero la ley propone un límite menor al necesario para sostener cultivos como el maíz o la alfalfa.
Dicen que con esos números, prácticamente les están diciendo ‘delincuentes’ por sembrar, comentó López Vega a medios locales.

Pero el golpe no es solo técnico. También existe preocupación porque la propuesta busca reformar la integración de los Consejos de Cuenca, donde productores, autoridades y especialistas deciden sobre el uso del agua.
Señalan que la reforma del Gobierno federal los quiere sacar de la mesa donde siempre han estado, que son los que usan el agua y la cuidan todos los días.
¿Por qué en San Luis importa tanto?
El agua es el corazón del campo potosino. En zonas donde cada gota cuenta, los recortes y nuevos límites podrían golpear la producción, el empleo rural y la economía local.
Productores advierten que, si no son escuchados, volverán las protestas y los bloqueos carreteros, como ya ocurrió en años pasados.
Advierten que si no los toman en cuenta, no quedará otra más que salir otra vez a las calles.
Los productores potosinos lo resumen con una frase que suena tan vieja como cierta: “Sin agua no hay campo, y sin campo no hay comida.”
Por eso, aseguran, no dejarán que una ley los deje secos ni los silencie.
















