- Exigen vigilancia en pozos de La Ribera.
Staff/El Mañana
La estabilidad económica y alimentaria de Ciudad Fernández enfrenta un punto de quiebre crítico tras la reciente ola de robos de infraestructura eléctrica que ha golpeado con fuerza a la zona de La Ribera. El incidente más alarmante se registró en las instalaciones de la Asociación Agrícola del Barrio de Guadalupe, donde grupos delictivos desmantelaron por completo un transformador para sustraer el cableado de cobre. Este acto de vandalismo no representa únicamente una pérdida material de metal; es un golpe directo al corazón del sistema productivo regional, ya que ha dejado totalmente inoperantes los equipos de bombeo esenciales para el riego de los cultivos. Sin energía eléctrica, el ciclo de producción de alimentos se ha detenido en seco, colocando el sustento de decenas de familias potosinas en una situación de vulnerabilidad extrema.
El daño colateral de estos robos trasciende el valor del material sustraído. Los productores locales advierten que los costos para reponer la maquinaria y reparar los daños eléctricos son astronómicos, superando por mucho su capacidad de respuesta financiera inmediata. En un contexto donde cada día sin riego cuenta para la supervivencia de la cosecha, la comunidad agrícola ha levantado la voz para exigir una intervención real y contundente por parte de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno. No se trata solo de reponer lo robado, sino de garantizar que el campo sea un espacio seguro mediante patrullajes nocturnos estratégicos y el establecimiento de puntos de control permanentes. El llamado es urgente: si no se frena la impunidad en las zonas de bombeo, el futuro de La Ribera quedará asfixiado.














