Staff/ El Mañana
En la Huasteca potosina ya no es necesario elegir entre aprender a decorar un pastel o diseñar una página de internet. Gracias a la Unidad Móvil Huasteca del Instituto de Capacitación para el Trabajo (Icat), ambas opciones viajan sobre ruedas para llegar directamente a comunidades rurales y urbanas donde las oportunidades de formación especializada antes eran más limitadas.
La estrategia busca acercar conocimientos prácticos a más personas y fortalecer habilidades que puedan traducirse en empleo, emprendimiento o mejores oportunidades económicas. Así, un mismo salón puede reunir a quienes sueñan con abrir una repostería y a quienes imaginan desarrollar su propia empresa tecnológica.
Entre la oferta destacan cursos de repostería fina, elaboración y decoración de pasteles, además de capacitación en herramientas digitales, programación, diseño web y redes de computadoras. Una combinación que demuestra que el desarrollo regional puede tener sabor a vainilla por la mañana y lenguaje de programación por la tarde.
Las acciones ya benefician a municipios como Tamazunchale y espacios educativos como el EMSAD 20 de Tamán, donde estudiantes y habitantes tienen acceso a conocimientos que fortalecen sus capacidades productivas y amplían sus posibilidades de crecimiento.
La llegada de la Unidad Móvil permite que la capacitación salga de las aulas tradicionales para acercarse a quienes más la necesitan, reduciendo barreras y facilitando el acceso al aprendizaje.
Con esta iniciativa, la Huasteca suma herramientas para impulsar el talento local. Porque en estos cursos, una buena idea puede convertirse en negocio, un pasatiempo en profesión y un estudiante en el próximo experto que repare una red de computadoras… o prepare el pastel para celebrar el éxito.

















