- Retrasos y mala planeación en vías federales generan tráfico, riesgos y molestia.
Staff/ El Mañana
Las obras en la carretera 57 en San Luis Potosí han convertido el trayecto hacia la zona industrial en una prueba de paciencia y de resistencia. Trabajadores reportan tiempos de traslado de hasta tres horas, con afectaciones directas a su jornada laboral.
Usuarios señalan que el problema no es la obra en sí, sino la forma en que se ejecuta. La intervención simultánea en carriles centrales, sin rutas alternas eficientes, prácticamente colapsó uno de los principales accesos.

Las críticas apuntan a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y a su titular en el estado, Eli César Cervantes, por la falta de planeación para mitigar el impacto.
A esto se suma la situación en la carretera a Rioverde, donde conductores advierten riesgos constantes. En el tramo de Villa de Zaragoza al Valle de los Fantasmas, el asfalto presenta afectaciones en varios kilómetros, especialmente en curvas y bajadas.
Ciudadanos cuestionan que, mientras las carreteras se complican, la respuesta institucional no llega con la misma rapidez.
Porque en San Luis, las obras avanzan… pero el tráfico también.

















