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CELEBRA LUCIA DI LAMERMOOR , 160 AÑOS DEL TEATRO DEGOLLADO

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Agencia Reforma

Guadalajara, Jalisco 13 septiembre 2026.- El Teatro Degollado volvió esta noche a encontrarse con la ópera que marcó su nacimiento. A 160 años de aquella lejana primera función, el recinto recibió nuevamente a “Lucia di Lamermoor”, de Gaetano Donizetti, en una versión contemporánea y semiescenificada que reunió a la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), cantantes, coro y bailarinas ante un teatro a su máxima capacidad.

 Pocos minutos después de las 18:00 horas, las luces del recinto histórico se apagaron, así permanecieron unos minutos, lo que provocó un aplauso espontáneo y que el telón subiera.

 Desde las butacas, el público siguió la función con atención. En el escenario, la historia de Lucia Ashton y su familia apareció sin una producción operística convencional pero sí en un espacio único, con iluminación, movimiento y algunos elementos visuales que acompañaron el canto para construir otra manera de acercarse a la obra.

 La soprano jalisciense Anabel de la Mora asumió por primera vez el papel de Lucia, mientras que Enrique Ángeles debutó como Enrico Ashton. César Delgado interpretó a Edgardo; Rodrigo Urrutia, a Raimondo; Jesús Miguel Frausto, a Arturo; Diana Martínez, a Alisa, y Ricardo Calderón, a Normanno. También participó el Coro Municipal de Zapopan, dirigido por Pilar Gómez Ibarra.

 Bajo la dirección artística y concertadora de José Luis Castillo, la OFJ regresó así a la ópera después de casi ocho años. La elección de “Lucia di Lamermoor” hizo coincidir el regreso del género con el aniversario del recinto: fue la obra con la que el Degollado abrió sus puertas el 13 de septiembre de 1866, entonces con Ángela Peralta conocida como “El Ruiseñor de América”, como protagonista.

 La propuesta escénica de Luis Manuel Aguilar “Mosco” tomó elementos de la obra para llevarlos a un plano distinto. Tres bailarinas acompañaron el desarrollo de la historia como figuras que atraviesan las escenas, mientras la iluminación y el movimiento modificaron el espacio conforme avanzaba la trama.

 Lucia permaneció con su vestido de novia durante la función y el resto de los personajes apareció con vestuario elegido para el montaje. La ausencia de una escenografía operística convencional dejó el espacio abierto para que las voces y los cuerpos condujeran la narración.

 La producción, realizada con recursos propios de la OFJ y un presupuesto cercano al millón de pesos, también permitió recuperar una obra que no se presentaba en el recinto desde hacía varios años.

 Esta noche, 160 años después de aquella primera representación, el Teatro Degollado volvió a abrir el telón con “Lucia di Lamermoor”. El aniversario encontró en la música una forma de regresar al punto de partida y, al mismo tiempo, mirar la obra desde otro lugar, entre los aplausos y ovaciones de los más de 900 espectadores que llenaron este histórico entarimado.

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