El 1 de diciembre, la UNESCO proclamó la charrería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, desde 2016. Celebra un deporte que encarna valores y tradiciones profundamente arraigados en la identidad mexicana. Este reconocimiento resalta la importancia de la charrería en el fortalecimiento de nuestras raíces y su papel como símbolo de unidad nacional.
Asociaciones y escuelas dedican esfuerzos a formar a jóvenes en esta disciplina, preparándolos para participar en competiciones que exhiben la habilidad de los charros. Durante las charreadas, los charros ataviados con indumentaria tradicional, muestran su talento tanto a pie como a caballo.
La vestimenta y el equipo son elaborados por artesanos locales, manteniendo viva esta tradición. La charrería no solo es un arte, sino un medio para transmitir valores esenciales como el respeto y la igualdad a las nuevas generaciones, consolidándose, así como fundamental en el patrimonio cultural de nuestras comunidades.













