La carretera se lo llevó, pero la memoria lo deja aquí: Daniel Vicente Calderón, padre, chofer, trabajador de las carreteras
SANTA MARÍA DEL RÍO.- La tarde de este domingo, la carretera 57 volvió a cobrar factura.
Un tráiler salió del camino y volcó brutalmente a la altura de la comunidad Fracción Sánchez, en Santa María del Río, justo saliendo del poblado, en la curva donde los vecinos ya no cuentan accidentes… los coleccionan.
En la cabina quedó atrapado el chofer, identificado como Daniel Vicente Calderón, el operador de la unidad 400 de Autolíneas ROGA, de Apodaca, Nuevo León. Daniel no sobrevivió.
Él era un joven papá, de esos que salen a carretera para que no falte nada en casa, y que hoy deja una pequeñita que no volverá a verlo llegar con la ropa oliendo a diésel y cansancio, pero con una sonrisa de “ya llegué, mi amor”.




Un segundo operador resultó herido, está muy grave pero con vida y fue atendido por cuerpos de emergencia y llevado a recibir atención médica.
Las maniobras para liberar la cabina y controlar la zona provocaron tráfico y largas filas, mientras la gente pasaba despacio, viendo de reojo lo que todos temen: un chofer que no regresará.
La curva maldita
Esa curva no es nueva para nadie. Transportistas, locales y viajeros saben que ahí se han registrado varios accidentes, casi calcados: frenos vencidos, peso, velocidad, pavimento mojado, mala visibilidad. No es un secreto; es un aviso permanente.
Los vecinos lo dicen sin rodeos que no es la primera vez y tampoco será la última.
Queda el llamado: precaución, luces, distancia y respeto a la curva. Porque en ese tramo de la 57, un descuido se vuelve historia triste en cuestión de segundos.
Sigue el canal de El Mañana de San Luis Potosí en WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029Vb6diTYAjPXISxYv3n0i

















