- La despedida ceremonial del mes en que honran a los muertos de la Huasteca tuvo lugar ayer en diversas comunidades de la región
Staff/EL MAÑANA
XILITLA
Diversas comunidades de la Huasteca cerraron ayer formalmente la festividad más larga del año, el Xantolo, que dura todo el mes de noviembre, para dar paso ahora a los preparativos de las fiestas decembrinas y de año nuevo.
En la comunidad de La Loma Tlaletla, en Xilitla, el mes dedicado a honrar a los difuntos cerró con la tradicional última ofrenda, un rito que cada final de noviembre marca la despedida de Xantolo y que sigue vivo gracias al compromiso de sus habitantes.

Tras semanas de altares, comparsas y rezos, los pobladores salieron nuevamente a las calles para cumplir con este gesto final de respeto y memoria.
Como es costumbre, las familias llevaron el arco del altar que habían colocado en sus hogares durante las fechas principales. Con él encabezaron una procesión entre rezos, cirios encendidos y música tradicional, avanzando hacia el punto de encuentro donde otro grupo del barrio se unió para continuar el recorrido comunitario.
Luego celebraron una misa dedicada a quienes ya partieron, un momento solemne que unió a generaciones en un mismo acto de fe y recuerdo.

La música huasteca acompañó cada momento, reforzando la atmósfera espiritual que distingue esta tradición profundamente arraigada. Después de la ceremonia, los asistentes compartieron comida, café, atole, refrescos y tamales, fortaleciendo la convivencia y los lazos que mantienen cohesionada a la comunidad.
Con esta última ofrenda concluye el largo ciclo de celebraciones a los Muertos, dando paso ahora a las reuniones y tiempos dedicados a convivir con quienes siguen presentes y con quienes regresan al hogar para reunirse con sus familias.
















