Staff/ El Mañana
En Santa María del Río, lo que era un espacio de convivencia terminó convertido en ejemplo práctico de cómo privatizar lo público… sin que nadie del Ayuntamiento se dé por enterado. Vecinos de la comunidad de Ojo Caliente denunciaron que el jardín ubicado en la zona de los baños lleva casi un año cerrado, mientras la autoridad municipal parece aplicar la política del “yo no vi, yo no fui”.
El señalamiento apunta directo a la alcaldesa Isis Ayde Díaz Hernández, a quien acusan de no intervenir ante el cierre del espacio, presuntamente ejecutado por el entonces juez auxiliar Juan Gilberto Yáñez Martínez, junto con algunos vecinos y el propietario del balneario. El resultado: un área que antes reunía familias hoy luce seca, abandonada… y con dueño.

Pero la historia no termina ahí. Como si faltara un toque más al cuadro, habitantes aseguran que la actual administración promovió la tala de un árbol dentro del mismo lugar, lo que desató aún más molestia. “Aquí no florecen soluciones, pero sí decisiones cuestionables”, ironizan.
Además, vecinos denuncian una presunta red de favores donde no faltan prestanombres, familiares en nómina y acuerdos “bajo la mesa”, todo mientras las necesidades reales de la comunidad quedan, literalmente, fuera del jardín.
El caso subió de tono con la designación del juez auxiliar José Flores Torres, a quien señalan de haber sido impuesto en un proceso con apenas siete participantes. Por si algo faltaba, también acusan la presencia de Servidores de la Nación en un procedimiento donde, dicen, no tenían vela en el entierro.

















