Staff / El Mañana
- ¡Se les acabó la fiesta, comadres! La noche potosina se puso color de hormiga para varios centros nocturnos que se creían intocables.
En un mega operativo donde se juntaron las autoridades del municipio y del estado, le pusieron los sellos de clausura a cuatro establecimientos de la capital.
¿El motivo? Andar de ruidosos provocando una tremenda contaminación auditiva, operar con licencias desactualizadas y tener más fallas que una escopeta de feria en sus protocolos de Protección Civil.
El chismecito administrativo viene directo de la Dirección de Comercio, donde confirmaron que las inspecciones no fueron al azar.
El jefe de esta dependencia, Ángel de la Vega Pineda, soltó la sopa y explicó que estas revisiones son parte de una estrategia permanente para calmar las aguas y atender las constantes quejas de los vecinos, quienes ya están hasta el copete del exceso de ruido, principalmente en las calles del Centro Histórico y en los corredores comerciales más visitados.
Pero la advertencia va en serio y no es una simple llamada de atención. Las autoridades dejaron claro que van a seguir con la lupa bien puesta en coordinación con Gobernación Estatal y las corporaciones de seguridad para checar que los negocios respeten el aforo, tengan rutas de evacuación reales y no se pasen de los decibeles permitidos.
En cuanto a los cuatro antros que quedaron con las puertas cerradas, se supo que solo podrán volver a abrir sus puertas cuando paguen sus respectivas multas y demuestren que ya enderezaron el camino administrativo.

















