- Usuarios relatan traslados fallidos, puertas cerradas y orientación nula ante síntomas cotidianos
Staff/El Mañana
La prestación de servicios médicos para personas afiliadas al IMSS en la región del Altiplano enfrenta una etapa de severas limitaciones derivadas de la falta de personal y la escasez de medicamentos. Usuarios reportan que varias clínicas presentan suspensión o reducción considerable de consultas generales, lo que impide recibir diagnóstico, seguimiento o atención ante padecimientos comunes. Esta situación ha provocado molestia e incertidumbre entre la población que depende del sistema público de salud.
De acuerdo con versiones de derechohabientes, cambios de adscripción, renuncias y ajustes administrativos habrían dejado áreas completas sin profesionales disponibles. A la par, el desabasto en farmacias internas complica aún más el panorama, ya que incluso cuando se logra algún tipo de valoración, no siempre es posible surtir tratamientos básicos. Personas afectadas señalan que han tenido que regresar a casa sin solución o buscar alternativas privadas, generando gastos imprevistos en economías familiares ya ajustadas.
Hasta el momento no se ha difundido información clara sobre fechas para restablecer la cobertura normal, lo que incrementa la preocupación colectiva. En una zona donde históricamente el acceso a infraestructura sanitaria ha sido limitado, la interrupción de servicios representa un riesgo adicional, pues enfermedades menores podrían agravarse ante la falta de intervención oportuna y seguimiento profesional adecuado.














