- Exigen fechas para restablecer el servicio.
La administración de Cerritos enfrenta un juicio social irreversible ante su incapacidad para resolver el desabasto de agua. Ciudadanos denuncian que el organismo operador se convirtió en el “sepulturero” del gobierno, sentenciando que cobrarán la factura en las urnas por condenarlos a vivir con raciones mínimas del líquido.
El malestar escaló tras el anuncio de operativos con pipas en las calles 16 de Septiembre, Flores Magón y Miguel Alemán, medida calificada como un paliativo insuficiente. Habitantes de Las Peñas y el Barrio de San Francisco exigen equidad en la distribución ante el abandono oficial.
El ayuntamiento justifica la crisis por reparaciones técnicas y el incremento del consumo debido al calor. Sin embargo, la falta de una fecha para normalizar el suministro alimenta la percepción de una gestión rebasada por la falta de planeación estructural.
Las cuadrillas operan en puntos críticos mientras la presión en la red sigue siendo nula. La población, agotada por la incertidumbre, demanda soluciones de fondo y no solo recorridos itinerantes que no cubren las necesidades básicas de higiene en la región.
El gobierno municipal mantiene el monitoreo de válvulas bajo una intensa presión social. De no restablecerse el flujo pronto, el legado de esta administración quedará marcado por la inoperancia y el conflicto derivado de la carencia de agua.
“El organismo operador se convirtió en el sepulturero de esta administración al condenar a la ciudadanía a vivir con una mínima ración del líquido vital; un fracaso en la gestión del agua que los ciudadanos habrán de cobrar en las próximas elecciones”. comentó ciudadano.
















