Staff/ El Mañana
La fuerte tromba que azotó a Ébano no sólo dejó árboles derribados y colonias afectadas, también exhibió el colapso del toldo instalado en la plaza principal, una estructura recientemente inaugurada y señalada por ciudadanos como una obra millonaria que no resistió su primera gran prueba climática.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la lona completamente desgarrada y la estructura dañada tras las intensas ráfagas de viento registradas durante el fin de semana. La escena desató críticas entre habitantes que cuestionaron la calidad de los materiales utilizados en un proyecto que, según publicaciones ciudadanas, representó una inversión cercana a los 25 millones de pesos.
Aunque la tromba provocó daños en distintos puntos del municipio, usuarios compararon el caso con otras estructuras similares que permanecieron en pie pese a las mismas condiciones meteorológicas. “¿Estructuras desechables que no resisten?”, escribieron algunos internautas al exigir explicaciones sobre la planeación y ejecución de la obra pública.
El nombre del alcalde José Guadalupe Ordaz volvió a colocarse en el centro de los señalamientos, especialmente porque el colapso ocurrió mientras decenas de familias todavía enfrentan daños en viviendas, caída de árboles y afectaciones eléctricas tras el fenómeno climático.
La situación también abrió nuevamente el debate sobre la supervisión de obras públicas y la transparencia en el uso de recursos municipales, pues habitantes consideran que proyectos de alto costo deberían contar con materiales y diseños capaces de soportar condiciones extremas frecuentes en la Huasteca Potosina.
Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de daños, crecen las exigencias para que autoridades aclaren si la obra cumplía realmente con las especificaciones necesarias para garantizar seguridad y durabilidad.
















