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Staff / El Mañana
El gobierno federal advierte que el millonario proyecto de la Zona Media necesita la aprobación de los vecinos y estudios de impacto ambiental para proceder.
Vaya cubetazo de agua fría se llevaron los promotores de la nueva presa de Rioverde.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) puso las cartas sobre la mesa y advirtió que el ambicioso plan para la Zona Media está congelado hasta que el municipio entregue todos los términos de referencia y pase los filtros técnicos de las oficinas centrales.
El delegado estatal de la dependencia federal explicó que están en pláticas con las autoridades de Rioverde, pero aclaró que para una obra de esta magnitud no se pueden saltar las trancas.
El expediente completo se turnará a la Gerencia de Presas en la Ciudad de México para verificar que la construcción sea segura y viable.
El punto más crítico que están revisando las autoridades es que el megaproyecto cuente con el visto bueno de la sociedad.
Conagua fue tajante al señalar que no van a permitir que se inicie una construcción que genere rechazo social o disputas ejidales por el agua, además de exigir garantías de que no se afectará el entorno ambiental de la región.
Las mesas de trabajo van a continuar entre el municipio y la federación para ver si logran destrabar el papeleo.
Sin embargo, dejaron claro que el proceso va para largo y que la presa sólo se autorizará si demuestra ser una solución real y pacífica para el abasto de agua a largo plazo.















