- Centra presidente estrategia en críticas antes de en soluciones viables o proyectos para beneficio de la población
Staff/EL MAÑANA
El papel que juega Jonathan Abraham Quintero García, catedrático de El Colegio de San Luis, y quien fue reelecto como presidente del Consejo Hídrico Estatal (CHE), ha generado críticas y cuestionamientos en distintos sectores, donde advierten que el organismo corre el riesgo de alejarse de su función técnica para convertirse en un espacio de activismo político y confrontación con las autoridades del sector hídrico.
La continuidad de Quintero García al frente del Consejo se dio bajo el acompañamiento de la presidenta de la Comisión del Agua del Congreso del Estado, Nancy Jeanine García Martínez, legisladora de Morena, lo que ha alimentado percepciones sobre un posible sesgo político en un órgano que debería mantener independencia y un enfoque estrictamente técnico en la discusión de los problemas hídricos del estado.
Diversos actores han señalado que, en lugar de impulsar propuestas concretas para fortalecer la infraestructura hidráulica y contribuir a la solución de la crisis de agua en San Luis Potosí, el presidente del Consejo Hídrico ha optado por una estrategia centrada en la crítica constante hacia las instituciones encargadas del sector, sin traducir ese discurso en soluciones viables o proyectos que realmente beneficien a la población.
El caso recuerda antecedentes como el conflicto en torno a la presa La Maroma, donde la intervención de académicos vinculados a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), a través de la Clínica de Litigio Estratégico de la Facultad de Derecho dirigida por Guillermo Luévano Bustamante (también de El Colegio de San Luis), derivó en la promoción de un amparo que frenó la construcción de una obra hidráulica que beneficiaría a diversos ejidos de la región y al municipio de Matehuala. Para algunos analistas, este tipo de acciones reflejan una tendencia a obstaculizar proyectos de infraestructura en lugar de contribuir a soluciones de largo plazo.
A estas críticas se suma la controversia generada durante el primer periodo de Quintero García al frente del Consejo, cuando el organismo contaba con oficinas, vehículo y percepciones económicas, pese a que la presidencia del CHE tiene carácter honorario.
Con los cambios administrativos recientes, dichos privilegios fueron eliminados, lo que coincidió con una postura cada vez más confrontativa del dirigente del organismo.
Frente a este escenario, especialistas y actores del sector hídrico han advertido que el Consejo Hídrico Estatal debe recuperar su carácter técnico, plural y propositivo, orientado a generar diagnósticos y soluciones para enfrentar la crisis del agua en San Luis Potosí.
De lo contrario, señalan, el organismo corre el riesgo de convertirse en una plataforma de protagonismo personal y posicionamiento ideológico, en lugar de un espacio de colaboración para resolver uno de los principales desafíos que enfrenta el estado.














