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Staff / El Mañana
Las comunidades nahuas, téenek y pames analizarán la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
El Gobierno Federal confirmó que el territorio potosino albergará las asambleas regionales y mesas de debate para la consulta previa, libre e informada sobre la nueva Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos. Los encuentros participativos quedaron programados para desarrollarse simultáneamente el próximo 12 de septiembre en tres puntos estratégicos.
Una de las sedes principales operará en el Centro Cultural de la Huasteca Potosina, ubicado en la carretera México-Laredo en Ciudad Valles. En este espacio convergerán los pueblos nahuas y téenek de las zonas norte, noreste y sur para revisar el proyecto legislativo e integrar sus demandas de desarrollo comunitario.
De forma paralela, el municipio de Tamazunchale recibirá a los representantes comunitarios en el Auditorio de la Unidad Deportiva, en el ejido Zacatipán. Esta reunión concentrará exclusivamente a la población nahua de las regiones sur, centro y norte de la Huasteca para aportar propuestas en materia de derechos y preservación de su cultura.
La tercera mesa de trabajo se llevará a cabo en el Domo Central del ejido Santa María Acapulco, perteneciente al municipio de Santa Catarina. Dicha sede alojará a la población Xi’iuy (pame) de la región serrana y la franja colindante con Querétaro, garantizando la inclusión de todos los grupos originarios de la entidad.
Las dependencias organizadoras puntualizaron que cualquier eventualidad relacionada con ajustes en la logística, horarios o sedes se resolverá directamente por las autoridades responsables, garantizando una comunicación oportuna hacia los representantes de cada localidad participante.
Con estas jornadas se busca que la iniciativa legal cuente con el respaldo directo de las comunidades originarias, respetando sus usos, costumbres y formas de organización interna antes de su discusión final en el Congreso.
Las mesas de diálogo representan una oportunidad histórica para que las poblaciones indígenas influyan en la creación de políticas públicas enfocadas en su bienestar social, territorial y cultural dentro del marco normativo nacional.















