- Vecinos señalan que además existen puntos donde el drenaje sanitario continúa vertiéndose directamente al afluente.
Staff/ El Mañana
La contaminación del río Valles volvió a quedar exhibida luego de que medios locales difundieran nuevas denuncias sobre descargas de aguas negras provenientes del sector Praderas del Río, un problema que durante años ha permanecido sin solución definitiva pese al evidente daño ambiental y sanitario que representa para la ciudad.
Vecinos de la zona recordaron que, además de las descargas detectadas en el sector La Florida, existen otros puntos donde el drenaje sanitario continúa vertiéndose directamente al afluente, particularmente cerca del campo de fútbol ubicado en el rumbo noroeste de Ciudad Valles. La situación ha provocado indignación entre ciudadanos que cuestionan la falta de acciones reales por parte de las autoridades municipales y ambientales.

El director de DAPAS, Óscar Osmín Meraz Echeverría, reconoció públicamente que el problema deriva de un error estructural cometido desde la construcción original del fraccionamiento hace aproximadamente 40 años, cuando el drenaje sanitario y el pluvial fueron conectados en una misma red. Según explicó, cancelar la descarga al río provocaría que las aguas negras regresaran hacia las viviendas de Praderas del Río a través de baños y tuberías.
Aunque el funcionario aseguró que DAPAS y la Conagua analizan alternativas técnicas, habitantes reprochan que mientras continúan los estudios, miles de litros de aguas residuales siguen contaminando el río Valles sin que exista una intervención contundente de las autoridades municipales de Ciudad Valles ni de dependencias ambientales estatales y federales encargadas de vigilar este tipo de afectaciones.
La falta de posicionamiento firme por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) también ha sido señalada por ciudadanos, quienes consideran preocupante que un problema ambiental visible y constante continúe sin sanciones, obras emergentes o medidas inmediatas para evitar mayores daños al ecosistema y a la salud pública.

















