Staff/ El Mañana
La diputada de Morena Nancy Jeanine García Martínez y el delegado de Conagua Darío Fernando González Castillo exhibieron posturas opuestas a la línea federal al abordar el tema del fracking en San Luis Potosí, generando tensión política y dudas en el sector hídrico.
Mientras el Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, ha planteado esquemas regulados para el aprovechamiento energético, ambos funcionarios promovieron un discurso contrario. En un foro en el Congreso local, la legisladora impulsó una postura anti fracking, mientras el delegado aseguró que no autorizará permisos durante su gestión, rebasando atribuciones técnicas.
Esta contradicción dentro del mismo movimiento político evidencia desarticulación institucional y politización de un tema estratégico. Especialistas advierten que este tipo de posicionamientos genera incertidumbre jurídica y debilita la coherencia en la política pública nacional.
El uso de espacios legislativos para fijar posturas ideológicas, más que técnicas, refuerza la percepción de confrontación interna y falta de alineación en decisiones clave sobre agua y energía.

















