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- Corriente desbordada anega sectores de la población
Staff/El Mañana
Lo que comenzó como un fuerte aguacero nocturno se convirtió en una pesadilla para los habitantes de Villa Juárez, San Luis Potosí, quienes vieron sus calles transformadas en verdaderos ríos embravecidos con corrientes de más de medio metro de altura.
El Manantial de San Tiburcio y el Río Choy no aguantaron la fuerza del agua y se salieron de sus cauces, metiéndose violentamente a las casas de varias colonias de la cabecera municipal y arrastrando todo a su paso, según reportaron denuncias ciudadanas.
”El agua no perdona”, comentaban angustiados los vecinos al ver cómo sus muebles y pertenencias flotaban dentro de sus propios hogares. Lo que más indignación causó entre los afectados fue que el golpe llegó sin previo aviso ni alertas preventivas por parte de las autoridades.
A pesar de que el municipio es un punto rojo bien conocido en el Atlas de Riesgo durante cada época de lluvias, la ayuda estatal de Protección Civil brilló por su ausencia: ni brigadas de auxilio, ni evacuaición, ni personal en la zona.
Desesperados, los colonos exigen auxilio inmediato, evaluación de los cauces y obras reales de mitigación para no volver a perderlo todo el próximo año. Mientras tanto, la población intenta resguardar sus papeles importantes en la altura antes de que vuelva a llover.
2 fuentes hídricas: El Manantial de San Tiburcio y el Río Choy (los dos cauces que se desbordaron).
2 corporaciones a cargo de los trabajos de auxilio (Protección Civil Estatal y el propio personal del hospital).
















